viernes, 17 de mayo de 2013
martes, 9 de octubre de 2012
viernes, 6 de enero de 2012
BAJO EL LAUREL FLORECIDO
Estamos
en una época a la que podemos llamar la Adolescencia de la humanidad en la que
los dioses se han retirado de su acompañamiento, de su padrinazgo en el proceso evolutivo de la
humanidad. A partir del siglo XV dice
Steiner el hombre hubo de volverse consciente (este siglo marca el Renacimiento
y de allí al siglo de las Luces, luego la Modernidad) y en esta camino de
construcción de su conciencia ya no tendrá más la ayuda de los dioses, tal es
la tarea que se ha encomendado a la humanidad en esta época, en la que el
hombre ha de hacer su camino solo. El Cristianismo como vía no ha sido
suficiente para explicar el camino del Gólgota, pero esto se ha debido a que la
humanidad todavía no estaba lista para recibir este mensaje, solo ahora en lo
que Steiner llama la Quinta Edad Post Atlante, y es la Ciencia Espiritual, la
Antroposofía, la que lleva este mensaje de concienciación de reconocimiento de
la herencia de los dioses en nosotros los humanos, el mensaje del ser uno con
todo y con todos.
Steiner dice: “Antiguamente los
dioses se acercaron a los hombres para llevar a cabo sus propósitos en la
Tierra con la ayuda de éstos. Hoy son
los hombres los que tienen que buscar a los dioses, los que tienen que elevarse
a ellos a través de su actividad interior.
El ser humano ha de alcanzar una relación tal con los dioses que le
permita cumplir su misión conscientemente propuesta”.
Para
ese fin Steiner habla de formar un Cuerpo Social en que el Espíritu ha sido
vivificado: “Hemos de desarrollar un
organismo social imbuido de espíritu, en el que podamos reconocer la actividad
de los dioses en los otros hombres”.
La
primera acción a realizar es profundizar en nuestra propia vida del alma, para
lo cual existen muchos caminos, no obstante, dice Steiner que señalará
solamente uno, el camino meditativo, a fin de reconocer todo lo que los otros
han aportado a nuestra vida desde nuestra primera infancia, para descubrir lo
poco que debemos a acciones propias y cuanto le debemos a los otros.
Y en
esta construcción del cuerpo social vivificado por el espíritu, los niños y los
ancianos tienen mucho que aportar ¿No se expresa algo profundamente
social en la necesidad que ordena que la vida dé fruto solamente cuando la
vejez reconoce como su misión más elevada su relación con la juventud, la
relación no solamente de una persona con otra sino de los viejos con los muy
jóvenes?
AGOSTO 19 2012
YO PIENSO LA PALABRA.
EJERCICIO DE EURITMIA
“Nada más miserable que
la palabra y sin embargo a través de ella nos elevamos a sensaciones de dicha,
a una dilatación última en la que nos
hallamos totalmente solos, sin el menor sentimiento de opresión. ¡lo supremo alcanzado mediante el vocablo,
mediante el símbolo mismo de la fragilidad!”
Emile Ciorán.
Nuestro cerebro está deteriorándose a causa de
esa herida continua que provoca el conflicto, la escisión del otro y de lo otro;
el pensamiento, el lenguaje y por lo tanto la palabra, nos fragmentan, nos
separan, primero de nosotros mismos y luego del otro y de lo otro. Todo lo humano es limitado, incompleto,
conflictivo y doloroso, decía Krishnamurti [1] y al no poder liberarse de la carga de lo
humano la palabra se nos antoja un
artefacto inútil, ¿Dónde queda entonces el papel del lenguaje como generador
del mundo?
Para algunos semanticistas
contemporáneos, la comunicación no es más que una negociación del sentido
y su éxito dependerá de lo dispuesto que
se esté para cooperar. Tales
negociaciones sujetas al tiempo y al espacio son como especie de reflejos en un
espejo, efímeras y casi irreales. Las
palabras pues son ilusiones y su producto, lo que llamamos la realidad, lo es
también. Lo humano y lo que llamamos civilización tiene sus pies en un piso en
constante movimiento, un universo semántico en constante mutación.
Estas consideraciones nos acercan
a la tradición hermética seguida por
comunidades como los cátaros en el Medioevo según la cual este mundo es una
copia del verdadero creada por el demiurgo para mantener a los microcosmos caídos, prisioneros en la
ignorancia, tal sufrimiento es descrito en el libro La Voz del Silencio [2]de la
manera siguiente:
“ Contempla las legiones de
almas. Mira cómo se ciernen sobre el
proceloso mar de la vida humana, y cómo
exhaustas, perdiendo sangre, rotas las alas, caen una tras otra en las encrespadas
olas. Sacudidas por los huracanes,
acosadas por el furioso vendaval, se precipitan en los acantilados y
desaparecen abismadas en el primer gran remolino.
Si desde el Vestíbulo de
sabiduría pretendes pasar al Valle de la Bienaventuranza, cierra por completo
tus sentidos, discípulo a la grande y espantosa herejía de la separatividad,
que te apartará de los demás”.
Lo que nos rodea es pues una
suerte de metáfora, una gran ilusión, o la Matrix como la llamó el creador de
la película del mismo nombre, en la que los humanos nos hallamos a cada
instante debatiéndonos entre lo que es y no es, llagados por el lenguaje
enfermos de incomprensión, supuramos metáforas de ilusión.
Hemos pasado milenios
construyendo y deconstruyendo el laberinto de la cultura, valga decir, hilvanando
los anillos de una cebolla y al final no nos queda más que el llanto, pero atención:
"No permitas que tu “nacido del
cielo” sumido en el mar de Máya se desprenda del Padre Universal (Alma); antes
deja que el ígneo poder se retire al recinto más interno, la cámara del corazón
y morada de la madre del mundo…”[3]
En términos de lo humano no parece posible
construir conocimiento más que en la oposición y la diferencia y acostumbrados
como estamos a superlativizar las dicotomías parece imposible liberarnos de
esta tara que nos impulsa a creer que
nuestra metáfora del mundo (nuestra ilusión) es más válida que la de los otros.
Divisiones conceptuales como alfabetizados
y analfabetas en las que la tradición oral queda relegada a un producto sub-cultural
son una manifestación de una sociedad enferma de ilusiones, ingenuos, hemos
venido rindiendo culto a Babel ofreciendo nuestra sangre sin querer reconocer
que en el fondo no hay más que la inútil metáfora del Yo.
Para nuestro pensamiento antropocéntrico
no es muy agradable reconocer que no somos más que accidentes semánticos
resultantes de un delirio colectivo que durante milenios no ha hecho más que
producir metáforas de las metáforas.
Se me antoja que no hay nada más trágico
que el oficio del semántico o el del poeta pues estos están fatalmente
enamorados de la palabra y de su poder
creador, no obstante, al no poder desprenderse del movimiento de objetivación
de la palabra como método de aproximación a ella lo que consiguen es ahondar el
abismo. Sanar esta herida bien puede ser
la labor de lo Humano con H mayúscula para significar más humano que lo humano.
Muchos poetas han escrito sobre
esta desolación del universo semántico, entre ellos Alejandra Pizarnik quien
dice en su poema “En esta noche, en este Mundo”:[4]
No
Las palabras
No hacen
el amor
Hacen
la ausencia
Si digo
agua ¿beberé?
Si digo
pan ¿comeré?
En esta
noche en este mundo
Extraordinario
silencio el de esta noche
Lo que
pasa con el alma es que no se ve
Lo que
pasa con la mente es que no se ve
Lo que
pasa con el espíritu es que no se ve.
¿De
donde viene esta conspiración de invisibilidades?
Ninguna
palabra es visible.”
Todas estas consideraciones me
llevaron a cuestionarme ¿Qué sentido
tiene preguntarse acerca del sentido? ¿Para qué añadir un signo más al
rostro del universo? La palabra es tan
inútil como su búsqueda, no existe una palabra clave, ella es todas, es una, es
nada.
Por ello tomé la decisión de
unirme al lenguaje pétreo de Stone Henge y San Agustín. Para contemplar el universo me basta el
sonido del silencio del ahora. Mientras mi
yo herido se cura con estos bálsamos mágicos, no escribo….busco la música, el
tono, la armonía.
Puedo también decirlo en términos de Mario Benedetti:[5]
“Me propongo construir un nuevo
canal intergaláctico, sin exclusas ni
excusas que comunique por fin tu mirada atlántica con mi natural pacífico”.
Aclaro que este canal intergaláctico es una especie de agujero de gusano
y está hecho de silencio.
No sé si se deba a que estoy
llegando al final de un ciclo y por ello muchas señales se cruzan en mi camino,
lo cierto es que muchas personas me preguntan por qué dejé de escribir poesía,
pues bien aquí está la respuesta.
Escribí este manifiesto contra la palabra en el año 1995, después como
si alguien en el universo hubiera escuchado mi grito apareció en mi camino el
afiche que convocaba a una serie de conferencias acerca de los Rosacruces. Las
circunstancias que preceden a este encuentro son tan totalmente mágicas pero
reales y en el fondo había una historia de amor contrariado(se llamaba Juan),
de esos que le cambian a uno totalmente el microchip. Así como estuve dispuesta a ejecutar el
movimiento de la renuncia de la palabra también lo estuve para no seguir mis
emociones, ni a mis instintos. Renuncié
a pelear por amor, renuncié a utilizar
cualquier táctica o estrategia y mi
cuerpo somatizó todo cuanto me sucedía.
Sacudida por una fiebre altísima, decidí consumirme en el fuego, pedí
con todo mi corazón que la fiebre hiciera cenizas todo lo que yo había sido
hasta ese momento, literalmente me quemé en mi propia hoguera. Esa noche vi
como una luz salía de mi esternón hacia arriba,
o al contrario, estaba unida a algo a través de la luz en mi
esternón. Lo cierto es que creí que esa
noche moriría, pero no fue así. Viví y al regresar a la ciudad vi en la
universidad del Valle el afiche del curso introductorio a la filosofía
rosacruz, para mí fue como una señal, los había encontrado al fin… o ellos me
encontraron a mí.
Y así con mi primera persona del
singular herida de muerte descubrí que en términos cátaros se llama endura, “hágase tu voluntad y no la mía”. Se puede llegar a Dios por muchos caminos, en
mi caso la crisis generada por las reflexiones acerca del lenguaje.
Hoy a esta altura del
camino me convocan para conducir un curso de lingüística por lo que desempolvé los
viejos libros, las viejas palabras y así di con este panfleto que reedité para
publicarlo aquí. Salgo a hacerle frente a esta insistencia del universo para que termine algo
que dejé iniciado, recordemos que no solo abandoné la poesía sino también mi tesis para optar al
título de magister en lingüística, y para burlarme de mí misma en ésa época
escribí un poema:
ESBOZO DE
ANTEPROYECTO PARA OPTAR AL TÍTULO DE…
Sobre la piel
rocosa de las montañas,
La humanidad
infante tatuó
La cartografía del
cosmos.
Boceto tras boceto
fueron borrados y corregidos
Por un dios
acuático, por una diosa ígnea,
Por un dios
enmascarado, jugando al carnaval de los géneros.
Intento tras
intento,
En un ritual casi
infinito de sustentación de su proyecto
La infante
humanidad lleva en sus manos ingenuas: las piedras,
Las tablillas de
barro o de metal,
Los rollos de
papiros, los manuscritos,
Los libros, los disquetes,
los microchips.
Creo importante cerrar este
capítulo citando aquí las palabras esperanzadoras
de Rudolph Steiner:[6]
“Supongamos que, como personas en aquel
estado de entrega que siguen avanzando en su autoeducación, de un modo u otro
dirigimos nuestro sentido a la laringe humana, y entonces ésta se nos presenta
de una manera muy peculiar, como un órgano que está en los comienzos de su
desarrollo y que tiene un enorme futuro
frente a sí; y sentimos eso gracias a lo que la propia laringe nos manifiesta
sobre su verdad, diciéndonos que ella es como una semilla, y no un fruto o algo
que marchita. Y en virtud de lo que la propia laringe expresa sobre sí misma,
descubrimos que en la evolución humana vendrá un día en que la laringe se habrá
transformado completamente, y veremos que, si bien actualmente el hombre solamente
produce las palabras con la laringe, llegará un momento que ella engendrará
seres humanos. Ella es el futuro órgano de generación, de reproducción. E igual
como el hombre hoy reproduce la palabra con la laringe, ésta es el rudimento,
el órgano seminal que en el futuro evolucionará para reproducir al hombre
entero, cuando éste se haya espiritualizado.
Eso lo expresa directamente la laringe si dejamos que ella nos diga lo que es”
[1]
Krishnamurti. Temor, placer y
dolor. Intermedio editores, Bogotá 1999.
[2]
Blavatsky H.P. La Voz del Silencio, Editorial Sirio, Barcelona, 3ª edición
1994.
[3]
Blavatsky H.P. La Voz del Silencio, Editorial Sirio, Barcelona, 3ª edición
1994.
[4]
Pizarnik, Alejandra. Obras Selectas.
Selección y compilación Gustavo Zuluaga Herrega. Ediciones Holderlin, 1ª. Edición,
Medellín 1992.
[5]
Benedetti, Mario. Nuevo Canal
Interoceánico, en: Inventario.
[6] Stiener Rudolph. El mundo de los sentidos y el mundo del
espíritu”. http://www.upasika.com/docs/steiner/Steiner%20Rudolf%20-%20Mundo%20de%20los%20sentidos%20y%20del%20espiritu.pdf
LES COMPARTO UNO DE MIS TEMAS FAVORITOS, LA MITOLOGÍA
![]() |
| Perseo con la cabeza de Medusa, Benvenuto Celini, 1554 . de: http://elolimpo.com/Medusa.per.html |
MEDITACIONES SOBRE LA SIMBOLOGÍA DE MEDUSA
Por Meisy Correa Hernández.
Medusa unida a sus otras hermanas
gorgonas Stino y Euriale conforman una
interesante triada, tres aspectos de lo femenino, sus hermanas de cautiverio son invisibles a
los humanos e inmortales, de hecho son prácticamente desconocidas.
Sólo Medusa es mortal y accequible a los humanos, unida al culto de Minerva, o Atenea, la diosa
de la sabiduría; recordemos que se dice que ella fue castigada por la diosa
quien la convirtió en este ser horrendo y hay dos versiones, una indica la
envidia que la diosa sentía por su belleza; la otra indica la
maldición a causa de la desobediencia, pues Medusa, siendo sacerdotisa del
templo de Minerva, se atreve a tener relaciones sexuales con Poseidón
profanando de esta forma su culto y su templo.
Y hay una circularidad en el símbolo porque nos remite a la imagen de la
serpiente del mito judeo cristiano aquella que nos condujo al conocimiento de
la polaridad, del bien y del mal.
![]() |
| Medusa, Caravaggio 1592-1600, tomado de: http://elolimpo.com/Medusa.per.html |
Científicamente los reptiles son la representación de un hecho evolutivo
monumental, esto es, la aparición de la corteza neocortical. Los reptiles, la serpiente, serían animales
que evolucionaron dotados de más información que estaría guardada en el
neocortex. De hecho, el neocortex y su
desarrollo implican el inicio de la historia de los homínidos.
La cabeza de Medusa es un lecho de serpientes, la cabeza de Medusa es
símbolo de conocimiento pero un conocimiento que nos conduce a la generación de
este mundo ilusorio, este mundo petrificado, donde los principios de la
verdadera vida se hayan cristalizados. Medusa nos provoca terror, simboliza un
conocimiento fundado sobre la base del terror, un conocimiento racional,
intelectualizado que dio origen a la polaridad, la dualidad, la separación, tal
conocimiento no es liberador, es usurpador de otra forma de conocimiento aquel
del que tenemos tanta nostalgia y que es integrador, cuyas raíces se fundan en
el amor por todo lo que existe.
¿Pero dónde quedan pues Stino y Euriale, las invisibles hermanas de Medusa? ¿Cuál es su función en el mito? Representan ellas esa otra forma del
conocimiento, evocan acaso dos estadios evolutivos posteriores de nuestro
cerebro?
En el relato, el héroe Perseo recibe varios regalos para enfrentarse a
Medusa: sandalias aladas, el escudo de Atenea el cual deberá ser usado como espejo; un casco mágico, una bolsa, una
espada. De los cuatro objetos me parece
muy significativo el escudo como espejo, pues indica la forma que debemos hacer
frente a nuestros temores, es decir, reduciéndolos a lo que realmente son: meras
ilusiones, reflejos.
![]() |
| Perseo sobre Pegaso. Lord Leighton, 1895. Tomada de http://elolimpo.com/Medusa.per.html |
También llama la atención que Perseo, hijo de Zeus y que había sido
concebido en una curiosa visita del dios de dioses a su madre en forma de
lluvia de oro, a pesar de haber vencido
a Medusa no es un héroe que pueda equipararse a Hércules quien gana la
inmortalidad, el derecho a vivir de
nuevo en el Olimpo. Perseo por el
contrario es el símbolo de quien habiendo vencido las tinieblas del falso
conocimiento, utiliza su saber ( la cabeza de Medusa) con fines egoístas, o
para construirse un reino en este mundo.
Recordemos que el héroe, portando la cabeza de Medusa en su costal, la
muestra a sus enemigos, primero para liberar a la bella Andrómeda, con quien se
casa después para liberar a su madre “Danae” de las garras del usurpador del
trono. Perseo es el prototipo del ser humano que está demasiado apegado a la
materia, todavía tendríamos que esperar el nacimiento de otro héroe capaz del
desapego, capaz de sobreponerse a sus emociones y a las trampas del mundo
ilusorio de medusa
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